EL CONFLICTO INDEPENDENTISTA HA DIVIDIDO A LA SOCIEDAD CATALANA

Sánchez ganó una elección nacional, pero sin conseguir la mayoría parlamentaria. Está luchando para formar su próximo gobierno, mientras espera evadir a los partidos independentistas catalanes que le ayudaron a convertirse en presidente del Gobierno de manera inesperada hace un año. Sánchez posteriormente fracasó en negociar un acuerdo sobre la disputa territorial.

REPERCUSIONES

El gobierno español insiste en que Cataluña es un tema de soberanía nacional, se cierra sin dar opción a un cerrajero que lo destranque,  no quiere mediación externa. Aun así, el conflicto territorial de España ha coincidido con otras tensiones dentro de la Unión Europea, a medida que los partidos nacionalistas han logrado avances en varios de sus Estados y el Reino Unido ha negociado su salida del bloque.

El caso judicial también ha superado las fronteras de España debido a que los acusados han buscado el respaldo de instituciones internacionales. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Francia, rechazó un caso presentado por políticos independentistas catalanes que argumentaron que sus derechos fundamentales de libertad de expresión que  el Estado español había vulnerado. Sin embargo, un grupo de trabajo del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas emitió un informe no vinculante que exigía la liberación de los políticos catalanes que consideraba habían sido encarcelados de forma arbitraria, antes del juicio. El gobierno español de inmediato denunció “errores y distorsiones” en el informe de las Naciones Unidas, y también cuestionó la imparcialidad de sus autores.

¿COMO LO VEN OTROS SECTORES DE ESPAÑA?

El caso ha sido seguido de cerca en otras partes de España, como el País Vasco, el cual tiene su propia historia de separatismo. “Es claro para nosotros que este ha sido un juicio de demostración, para atemorizar a cualquier otro que quiera desafiar al Estado”, dijo Idoia Elorza, una funcionaria del Partido Nacionalista Vasco, que viajó a Madrid esta semana junto a algunos de sus colegas para seguir los días finales del juicio, desde la galería pública del tribunal. El tema más divisorio en el juicio ha sido si el procés había involucrado violencia, y si los líderes del movimiento podrían ser responsabilizados personalmente. Jordi Turull, un exmiembro del gobierno catalán, dijo que era “un insulto para la sociedad catalana” sugerir que algunos líderes habían manipulado a más de dos millones de votantes para participar en el referéndum en octubre de 2017, en una región con 7,5 millones de habitantes. “Los catalanes no son ovejas”, “Tienen ustedes la responsabilidad de no agravar la crisis política”, dijo Jordi Sánchez a los jueces. “No me gustaría estar en su piel ahora”.

Realmente esta situación que a dividido a los catalanes en diferentes parcelas, en atención a si desean o no la independencia también a contribuido a reconfigurar la política española en medio de una creciente fragmentación partidista, por lo que coincido con Oriol. Creo que lo mejor para todos, sería devolver la cuestión al terreno de la política, de donde nunca debería haber salido”