Ada Colau en la búsqueda para cumplir su promesa. Pero el tiempo no se detiene

Hace cuatro años atrás Ada Colau en un ataque de sobre optimismo o de desconocimiento de la burocracia de la administración pública, prometió que en los primeros cien días licitaría las obras de conexión del Trambaix y el Trambesós por no pensar que fueron promesas demagógicas.

Cuatro años mas tarde el modesto avance que ha podido hacer para cumplir esta promesa es el estudio informativo aprobado por Autoritat del Transport Metropolità (ATM)

Información suministrada por el director del ATM a la ciudadanía.

El director de la Autoritat del Transport Metropolità Pere Torres, fue claro en informar que dentro de las funciones de esta institución no esta la de definir el tarzado de la trayectoria del mencionado proyecto por lo que la aprobación se demoro dos años en virtud de que se debian definir y establecer al detalle los elementos urbanísticos y ambientales de la obra a los fines de poder mitigar los impactos de carácter socio-ambiental de esta obra de transpote.

También aclaró que se debe analizar bajo esta óptica la propuesta del subterráneo, la alternativa de hacerlo bajar por hacerlo bajar por Urgell para seguir por Provença hasta la Diagonal o la opción del bus eléctrico. De la misma manera informo que ha raíz de la la publicación en el Diario Oficial de la Generalitat del ‘ok’ a ese documento, y tras el acuerdo del pleno municipal (25 votos a favor de un total de 41), se impulsará un grupo de trabajo que tiene como principal reto decidir el modelo de gestión.

Una de la posibilidades que se encuentran expuesta sobre la mesa de discusión es la posibilidad de que la empresa pública ATB se responsabilice por la ejecución de años 3,8 kilómetros entre Francesc Macià y Glòries de tal manera que no se deba dar  contratos co empresas privadas por 30 años de concesiones.

Cuando se supone que se podrían iniciar las obras.

Según la información suministrada por las autoridades municipales, se estima que si se cumplen los plazos reglamentarios, de la negociación y las licitaciones se estima que las primeras obras estarán iniciándose para el 2021, tiempo para el cual se calcula entre en funcionamiento el túnel viario de Glòries. Por mucho que la ATM y el consistorio se pongan de acuerdo en el modelo de gestión, el diálogo deberá incluir forzosamente a las concesionarias.

El gran problema de la Administración catalana ha sido crear una estructura burocrática gigantesca con seis niveles administrativos, 10.000 cargos públicos, 18.000 asesores y consejeros y 439 empresas públicas, más que en ninguna otra autonomía.

En tal sentido se puede asegurar que en Cataluña hay demasiada gente que vive a costa de la política. Si no se sincera esta situación burocrática, se dificulta la eficiencia del sistema, se pone en peligro la gobernanza catalana, Si no son capaces de afrontar menos de cuatro kilómetros de ferrocarril en ocho años, entonces  hay un problema de gobernanza muy grave.